Mantenimiento de las ruedas y rodamientos
Rotar las ruedas
Nuestros patines llevan un mantenimiento bastante escaso. Más allá de revisar que los tornillos estén bien sujetos y que la bota esté en buenas condiciones existe el mantenimiento de las ruedas y los rodamientos.
Al patinar sobre diferentes tipos de terreno, las ruedas sufren un desgaste al que debemos prestar atención. Este desgaste puede verse más acentuado si las ruedas que utilizamos son blandas y el suelo donde patinamos es demasiado áspero.
No podemos evitar que nuestras ruedas vayan desgastándose, pero si podemos alargar su vida útil cambiándolas de posición y evitando que el perfil de éstas quede como el filo de un cuchillo.
Las ruedas que más sufren habitualmente son las delanteras, ya que al impulsarnos son las últimas en despegarse del suelo y las que ejercen más fricción hacia afuera.
Algo que debemos tener en cuenta, es que las ruedas deben rotarse con relativa frecuencia para evitar que el desgaste ecxesivo en uno de los laterales nos obligue a tener que reemplazarlas.
La rotación debe realizarse preferentemente según el esquema a continuación, aunque a nivel personal, prefiero rotar las ruedas "a ojo" es decir, comprobando una a una a la vista o con ayuda de un calibre, y colocando las más gastadas en la parte central del patín y las más nuevas en las puntas.

Limpieza de los rodamientos
Debido a la suciedad que entra poco a poco dentro de nuestros patines y que se acumula con el tiempo, éstos pueden dejar de rodar como el primer día.
Limpiar los rodamientos puede ayudar mucho; incluso, si la limpieza es buena, se puede conseguir que el patín corra más suave que nunca.
El proceso de limpieza, no es algo complicado pero lleva cierto tiempo. Tiempo que si disfrutas patinando, seguramente también disfrutarás haciendo que tus patines vayan mejor durante más tiempo.
El primer paso es desmontar las ruedas de las guías de los patines. Para esta tarea nos valdremos, dependiendo de nuestros patines, con una o dos llaves tipo allen, habitualmente, de 4mm.
Una vez que hemos retirado todas las ruedas tendremos que quitar los rodamientos. Una forma bastante efectiva es utilizar la misma llave que hemos utilizado para quitar los tornillos de las guías aplicando una fuerza tipo palanca hacia afuera.
Guardamos los separadores que se encuentran la parte central de cada rueda para volver a montarlos cuando hayamos acabado.
Algunos rodamientos de alta calidad llevan un blindaje removible, lo cual nos permitirá realizar una limpieza mucho más profunda. Si es nuestro caso retiramos las tapas con mucho cuidado de no perder ninguna. Con los rodamientos "desnudos" procedemos a pasarlos uno a uno por debajo de un chorro fuerte de agua del grifo para eliminar cualquier mota de polvo o suciedad que pueda haber entre las bolas de los mismos.
Una vez hecho esto, los sumergiremos completamente en un recipiente con gasolina o, si no pudiéramos disponer de ésta, con alcohol que tampoco es una mala opción. Los dejaremos durante una hora para que se despegue bien el polvo que pueda estar más adherido y luego los retiraremos para colocar una de las dos tapas, dejando la parte abierta hacia arriba. Colocamos dentro aceite ligero, tipo 3 en 1 o WD40, colocamos la otra tapa y ya tenemos los rodamientos como nuevos.
Montar el patín es menos complicado que desmontarlo, asi que no deberías tener ningún problema.
Recuerda: si realizas un buen mantenimiento de tus patines, puedes ahorrar mucho dinero en comprar piezas de recambio.





